¿QUIEN GANA DINERO CON EL ENCARECIMIENTO MUNDIAL DE LA COMIDA (UN 83% EN 3 AÑOS?)
Occidente exporta especulación.
La crisis alimentaria mundial se ha convertido en un «tsunami silencioso» que puede generar de golpe cien millones de pobres y amenaza la estabilidad de 40 países, según el Banco Mundial y la ONU
Ahora China e India también son potencias consumistas (de energía y de alimentos) que generan tensiones en los precios y las trasladan a las economías desarrolladas.Pero no podemos culpar sólo a los emergentes del tirón en los precios de los alimentos (un 83 % en tres años) y del petróleo (un 70 % en sólo un año, hasta los 120 dólares por barril).
La causa: Estamos exportando especulación.
Cualquier inversor puede acceder ahora al mercado de las materias primas a través de productos tan sencillos como los CFD’s, por ejemplo. Pero el problema es que los grandes inversores institucionales están haciendo lo mismo a gran escala. Agotado el recorrido de las acciones cotizadas, buscan alternativas en los mercados de materias primas, tanto energéticas como agrícolas.
Se estima que en algunos mercados internacionales de cereales la participación de los grandes fondos de inversión se ha elevado hasta el 180 %. Con el añadido de que sobre estos productos (igual que sobre los energéticos) se han multiplicado los derivados financieros (opciones, futuros, «warrants», CFD’s…), que colaboran en la espiral. El resultado es que en las grandes bolsas de materias primas, como la mayor del mundo, la de Chicago, se está generando lo que puede convertirse en la próxima y peligrosa burbuja de precios.
¿Inversión ética? Además de protegerse ante este posible estallido en la burbuja alimentaria, habría que comenzar a preguntarse; si se debería incluir la especulación masiva con materias primas alimentarias en el apartado de las inversiones poco éticas o socialmente irresponsables, como el armamento o el tabaco.
La última advertencia de la ONU es muy seria. Afirma que el hambre puede provocar la Tercera Guerra Mundial, con miles de personas tomando las calles (ya hemos visto disturbios desde México a Filipinas) y continentes enteros desestabilizados.
¿Es ético colaborar en este «tsunami» con un exceso de especulación? (Lorenzo del Campo)
¡¡LOS PEQUEÑOS IMBÉCILES TRABAJAMOS PARA ESTOS!!
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